Maximo R. Bonnetti Burgos

PRESIDENTE 1971/72

El golf, un juego al que no concedía ningún atractivo, fue finalmente la causa de su acercamiento al Country, en el 1942. Estaba de puesto en Barahona en su calidad de capitán del Ejercito, como comandante de la Quinta Compañía. Allí había un campo de golf en el ingenio, y un día el administrador, Mr. Hamor, le invito a jugar. Su respuesta fue de que creía se trataba de "un juego muy bobo, en el que hay que estar detrás de una pelotica"... Pero Hamor insistió y Mozo, como le llama todo el mundo, accedió a jugar. Quedo atrapado para siempre en la magia del golf, y hoy cree que es "el deporte más interesante que existe". Cuando se hizo socio, el Santo Domingo Country Club estaba en el ensanche La Fe. Sus recuerdos de entonces "son gratos e inolvidables, pues la cantidad de socios era muy pequeña, habla un gran entendimiento y nos divertíamos mucho juntos". Como presidente de la junta directiva del Santo Domingo Country Club "me ocupe específicamente del mantenimiento del Club, sobre todo del campo de golf: que fuera mejor o tan bueno como cualquier otro campo de golf del mundo" según sus propias palabras. En su gestión recibieron especial impulso las fiestas y reuniones sociales, el acercamiento entre los socios. En este sentido cabe señalar la creación del Baile de Debutantes, una iniciativa del doctor Rafael Hernández, vocal de Casa durante su directiva. Mozo Bonnetti es un testigo vital de la evolución del club en los últimos 40 años. Conoció las instalaciones de! ensanche La Fe, y en sus recuerdos "aquello era un palacio, una maravilla". Describe el campo de golf de 18 hoyos de grama como uno de "un trazado muy bueno", opinión que compartían extranjeros de distintas nacionalidades que tuvieron la oportunidad de visitarlo y jugar en el.